Zhenli Ye Gon planeaba construir junto con el laboratorio más grande de Latinoamérica un hotel que albergara a mil 500 empleados. Ese megaproyecto ubicado en San Pedro Totoltepec, estado de México, según la Procuraduría General de la República (PGR), era para que los trabajadores no pararan ni de día ni de noche la presunta producción de metanfetaminas.Pero justo en el momento en que su megacomplejo entraba en su fase final de construcción, desde la Agencia Federal de Investigación (AFI) vino una extorsión que lo alertó de la investigación en su contra. Ye Gon lo vio todo claro y al día siguiente se fue de México.
Tan imponente era el laboratorio que proyectó crear el prófugo empresario chino que incluso prestó para una exhibición tres de las máquinas de su empresa, y que al momento del cateo de la PGR al megacomplejo ni siquiera estaban operando. Se encontraban en un contenedor, a un costado del World Trade Center, según la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/191/2006.
Pero todo quedó en un sueño. Nada de lo que presumió Zhenli Ye Gon ante propios y extraños se logró. Bueno, ni el agua se alcanzó a conectar para iniciar lo que las autoridades consideran sería la mayor producción de drogas sintéticas en México. Hoy, sólo dos vigilantes resguardan el terreno donde se levantaría ese gran proyecto.
Parte de esta investigación se transmitió en el programa Código 2007 que conducen los periodistas Raymundo Riva Palacio, Jorge Zepeda Patterson y Estela Livera, con producción de EL UNIVERSAL y Proyecto 40.
Lo que serían las instalaciones de laboratorios más grandes en América Latina, lo mismo que el hotel que funcionaría como espacio de alojamiento para los trabajadores, tenían un avance de hasta 80%. Era octubre y el proyecto más ambicioso de Ye Gon, el empresario chino que se dio el lujo de perder más de 125 millones de dólares en los casinos de Las Vegas, parecía ir viento en popa.
Encargo proyecto a colaboradores
Él ignoraba que desde marzo la PGR lo tenía perfectamente ubicado. Sin embargo, elementos de la AFI llegaron hasta él. Le dijeron de la investigación y le mostraron una orden de presentación, pero a cambio de dinero le permitieron irse, no sin antes recomendarle que abandonara México.
Y sin pérdida de tiempo, un día después salió del país. Antes de partir llamó a sus empleados más cercanos para comunicarles el motivo por el cual se iba de México. Aunque no les reveló cuánto dinero entregó a los agentes federales, dejó instrucciones precisas porque esperaba que pasado algún tiempo todo volviera a la calma y reiniciar su megaproyecto.
Ye Gon ordenó a sus subalternos que el proyecto del laboratorio y el hotel ubicados en Boulevard Miguel Alemán sin número, en San Pedro Totoltepec, siguieran adelante, tal y como se hizo hasta el 15 de marzo cuando se la PGR cateó su casa de las Lomas y encontró más de 205 millones de dólares, y obligó a suspender las obras de su megacomplejo en el estado de México.
La fecha de la presunta extorsión de agentes federales a Zhenli Ye Gon, coincide con la investigación en su contra. Y ello revela que el empresario chino no se encuentra en México desde octubre del 2006, y que la SIEDO se tardó inexplicablemente aún cerca de dos meses más en emitir una orden de presentación contra el acusado y del que sabía de sus supuestos nexos con el narcotráfico.
La construcción del laboratorio, el hotel y la presunta extorsión de agentes federales, son relatados por empleados del prófugo empresario chino y que también aparecen como coacusados de éste, así como por contratistas y familiares.
Al final, Zhenli Ye Gon “sólo nos dijo que se iba a Estados Unidos”, añadieron los testigos ante fiscales de la PGR. Tan seguro era donde iría el empresario chino que sus empleados recuerdan que algún día comentó que “la mejor vida que se podía tener era en Estados Unidos”.
EL UNIVERSAL
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