El pacto quedó sellado cuando la oriental nacida en México vio la foto enviada de Shangai. El matrimonio entre Zhenli Ye Gon y Tomoiyi Marx Yu nació de un arreglo con la familia de la mujer, asentada en el Distrito Federal con una empresa y el restaurante Hong King del barrio chino de Dolores.Él llegó con el pasaporte 2621870, expedido por la República Popular de China. No traía un yuan en la bolsa y con el paso de los años amasó una fortuna de millones de dólares, que despilfarraba en casinos de La Vegas, Nevada, y guardaba en una “bóveda secreta” en su casa de las Lomas de Chapultepec.
Ella hizo los trámites para la estancia legal de su prometido. Con una carta de la empresa EMP & Exp. Comercial Tam’s, SA de CV, enviada a la sección de inmigrantes de la Secretaría de Gobernación (Segob), se comprometió a “sostener económicamente” a quien sería su pareja.
Zhenli y Tomoiyi contrajeron matrimonio el 14 de agosto de 1995 en la ciudad de México. Él, originario de Shangai, y ella, del Distrito Federal, su unión quedó asentado en el acta del registro civil número 00657.
El extranjero nacido en China el 31 de enero de 1963 llegó a México en 1991. “Vino a casarse con mi hermana Tomoiyi. Por esa razón, lo invitaron a formar parte de una empresa familiar, incluyéndolo como promotor de la compañía con las empresas de origen chino que él conocía”, relató su cuñado Tomintat Marx Yu ante el Ministerio Público federal.
Los primeros años de su estancia en México resultaron un fracaso para el inmigrante en el terreno empresarial. Pero la suerte cambió con su matrimonio: incursionó en productos farmacéuticos que importaba de China. El emporio de Ye Gon, El Chino, crecería a partir de un laboratorio que traía seudoefedrina.
La historia del poderoso empresario mexicano de origen chino es de dinero, mujeres y actividades ilegales y se tejió con testimonios de su esposa, su cuñado y su círculo compacto, todos acusados de participar en actividades ilícitas para elaborar drogas sintéticas.
La carrera de Ye Gon fue tan vertiginosa como su presunta entrada al mundo político nacional y la adquisición de sus documentos migratorios. Siempre se jactó de tener relaciones con los hombres del poder y mostraba su charola de “senador honorario”, presuntamente firmada por un senador priísta.
El Chino sale del anonimato migratorio con la carta de su reciente esposa mexicana de origen chino, que se compromete a sostenerlo, y el acta de matrimonio fechada en agosto de 1995. En unos meses, el 4 de diciembre de ese año, recibe del Instituto Nacional de Migración, de la Segob, el permiso FM3 de “no inmigrante visitante con actividades lucrativas”.
Con una empresa fachada o fantasma, domiciliada en China, la Shen Hai Company Limited, Ye Gon extiende sus permisos de estancia legal en México. Por fin, el 14 de noviembre de 1997, obtiene la forma FM2 número 1389502, para su residencia legal como inmigrante. El 11 de noviembre de 2002, la administración foxista le da su naturalización.
A la par de los negocios, los amores de El Chino también crecieron. Un allegado reveló a las autoridades federales que investigan el tráfico de metanfetaminas y lavado de dinero que Ye Gon viajaba a San Diego, California, a ver a su esposa estadounidense de origen chino.
—Era una joven de aproximadamente 30 años, muy guapa. Se supo por rumores que en una ocasión lo descubrieron con la otra esposa. No recuerdo la fecha, su esposa (Tomoiyi) y su suegra acudieron a San Diego y allá lo descubrieron con la otra esposa —relató Fu Huaxin, miembro del círculo del empresario.
Michelle Wong, de 26 años, radicada en La Vegas, también pasó al harén de Zhenli. Lo acompañaba a los casinos y luego de la detención de El Chino, fue “testigo estrella” de la Agencia Antinarcóticos de EU (DEA) para llevarlo a juicio en una corte estadounidense.
El empresario de origen chino jugaba en amores, dilapidaba millones de dólares en casinos de Nevada y construía una enorme planta química en el estado de México, que según la Procuraduría General de la República era una megaindustria de metanfetaminas.
Sus colaboradores, casi todos de origen chino, atestiguaron el inicio y apogeo de los negocios de Zhenli en México. “En el barrio chino se comentaba que era un megaempresario. Lo extraño es que cuando recién se casó (con Tomoiyi, con quien procreó dos hijos) no tenía dinero, pero a partir de 2003 comenzó a enriquecerse de manera rápida y extraña. Compró muchos carros, hacía muchos viajes al extranjero, fue a París, Hawai, Europa. Nunca viajó a China e iba con frecuencia a Estados Unidos”, contó Fu Huaxin.
El próspero hombre de negocios se rodeó de chinos para operar la procesadora de químicos. La mayoría viajó de China para integrar el primer círculo de Ye Gon. Se encargaban de la llegada de la seudoeferina y otros componentes y del procesamiento de la mercancía. Hu Zhan, Zhan Yin Fu, Wu Xo Gozan Yin Wa, Ye Yon Ping, Fu Huaxin, Ge Yin Bo y Le Xu Xue formaban parte de la plantilla de confianza, según el expediente judicial.
La desenfrenada carrera de Ye Gon se vino abajo con una denuncia anónima a las autoridades federales. “Existe una banda dedicada al tráfico de efedrina desde China, en la cual a su principal operador se le conoce como Chen Lee, alias El Chino. Se sabe que se realizan en China sus cosechas de efedrina al año, de las cuales 100% es introducida al país por embarques que llegan a los puertos de Veracruz y Manzanillo, mediante trámites en los cuales se documenta la mercancía supuestamente con fines para la venta a laboratorios médicos… La mercancía llega a la dirección de Morelos 24 y 24-A y ahí se realiza el pago de ésta…”
El emporio de El Chino comienza a tambalearse en los últimos meses de 2006, con el aseguramiento de un embarque de seudoeferina y una extorsión de agentes federales, que le piden dinero a cambio de dejarlo ir. Ye Gon huye a Estados Unidos y deja a su esposa Tomoiyi en la casa de las Lomas, donde guardaba más de 205 millones de dólares en efectivo.
Un juez federal estadounidense ordenó el viernes 3 de agosto de 2007 la detención sin derecho a fianza de Zhenli, que se declaró inocente del cargo de conspiración para importar droga a Estados Unidos.
Esa es la historia de Ye Gon, al menos una parte de su vida íntima…
AGENCIAS
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