La Secretaría de Hacienda aceptó buena parte de los cambios solicitados por los priístas a la Contribución Empresarial a Tasa Única (CETU), como deducir sueldos, salarios y prestaciones; permitir la deducibilidad de las donatarias y no afectar con el nuevo gravamen a los ejidatarios y a los pequeños productores del campo.Durante una reunión plenaria con la fracción parlamentaria del PRI en el Senado, el titular de la dependencia, Agustín Carstens, explicó que un esquema similar se aplicaría a la industria maquiladora para evitar que pierda competitividad internacional.
Admitió la viabilidad de establecer un régimen de transición para deducir las inversiones anteriores a la entrada en vigor de la ley, la depreciación de activos, las pérdidas acumuladas en ISR, los inventarios finales de 2007 y los intereses por créditos de inversiones no amortizadas.
El coordinador de los priístas, Manlio Fabio Beltrones, anticipó que los cambios previstos para la CETU conducirán a lograr un buen acuerdo en la reforma hacendaria.
“Vemos con agrado que ya se contempla aislar de la CETU el efecto de la mano de obra intensiva en la industria, y eso nos acerca a alcanzar un buen acuerdo”, dijo.
Expuso que existía el temor de que las empresas empezaran a voltear hacia las contrataciones por honorarios.
En el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex), Carstens informó que el gobierno federal aceptó el planteamiento de someter a la paraestatal a un nuevo régimen fiscal para dotarla de más recursos, pero a cambio de que reduzca su gasto burocrático.
EL UNIVERSAL
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