Por tratarse de un delito del orden federal, la Procuraduría General de la República (PGR) investiga ya las explosiones ocurridas esta madrugada en cuatro de seis ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Veracruz, que, de acuerdo con la propia paraestatal y los gobiernos federal y estatal fueron “actos premeditados, no accidentales”.Hasta ahora, sin embargo, ningún grupo se ha acreditado la autoría de los atentados.
En tanto, el Ejército y la Armada de México activaron la “alerta roja” en las instalaciones estratégicas de Pemex, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Compañía de Luz y Fuerza del Centro y otras instalaciones del gobierno federal.
Por medio de un comunicado, la PGR dijo que la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo), investiga las causas que originaron las explosiones en gasoductos de Pemex en Veracruz. Informó que agentes del Ministerio Público se trasladaron a esa entidad, a fin de integrar la indagatoria.
La PGR explicó que la averiguación previa se inició contra quien resulte responsable por los posibles delitos de delincuencia organizada, posesión de material explosivo de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, y daño en propiedad ajena, entre otros.
A su vez, Petróleos Mexicanos informó, en un primer comunicado, que las cuatro explosiones ocurrieron aproximadamente a las 2 de la mañana de este lunes y que Protección Civil procedió de inmediato a evacuar a unas 12 mil personas.
De acuerdo con la paraestatal, el sistema SCADA detectó una pérdida de presión en seis puntos de diferentes ductos en Veracruz, ocasionados por “actos premeditados”. Sin embargo, aclaró que sólo en cuatro ductos se registraron incendios de gran magnitud. Estos se ubican en Maltrata, Omealca, La Antigua, Actopan y Córdoba, sin que haya habido víctimas.
Por separado, Pemex y los gobiernos federal y estatal afirmaron que se trata de actos premeditados y no accidentales, pero hasta ahora ninguna organización se ha adjudicado los hechos, como ocurrió con los atentados de julio pasado en Guanajuato y Querétaro, en que, horas después, el Ejercito Popular Revolucionario (EPR) se adjudicó los atentados.
Las autoridades aseguran que no hubo heridos por las explosiones. Sin embargo, dos personas fallecieron por ataques al corazón, debido a la impresión causada por el estruendo de las explosiones. Se trata de Zenaída Mendoza, de 65 años de edad, originaria de Omealca, y Esperanza González, de 72 años, en Cuichapa.
Desde la India, donde realiza una gira de trabajo, el presidente Felipe Calderón repudió los actos de violencia ocurridos en el estado, y dijo que en “un México democrático no hay lugar para este tipo de actos criminales".
En la Ciudad de México, el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, informó que el presidente Calderón dio instrucciones para que las secretarias del Gabinete de Seguridad y, de manera especial, la PGR, realicen las investigaciones.
Ramírez Acuña aseguró que las instalaciones fundamentales de Pemex se encuentran debidamente protegidas por las Fuerzas Armadas, y señaló que se actuará con toda energía para encontrar a los responsables de las explosiones. Añadió que el gobierno federal, a través de la PGR, inició las investigaciones contra quienes dañan el patrimonio de los mexicanos.
A su vez, el gobernador Fidel Herrera Beltrán condenó también las explosiones, y aseguró que lo ocurrido esta madrugada no fue un accidente, "sino algo provocado, deliberado, orquestado, bien diseñado”.
Evacuan a 22 mil personas
Con excepción del gasoducto ubicado en Zempoala, municipio de La Antigua, donde no logró explotar un artefacto encontrado en el lugar --solo se expandió una gruesa nube de gas natural--, en los otros sitios las llamas alcanzaron una gran altura, que se pudo observar a 15 kilómetros a la redonda, según pobladores.
A raíz de las explosiones y fugas de gas en los ductos de Pemex, los cuerpos de auxilio, apoyados por elementos del Ejército mexicano y corporaciones policíacas federales, estatales y municipales, evacuaron a cerca de 22 mil personas de esos municipios de manera preventiva, informó la Subsecretaría de Protección Civil.
Los incendios en Balastrera, Maltrata, Omealca, Actopan y Córdoba fueron controlados horas después, ya que personal de Pemex cerró la válvulas para detener la circulación del fluido en el tramo que va de la Esperanza a Tierra Blanca, para evitar mayores afectaciones, informó la dependencia.
Ante la contingencia, fue cerrada la circulación en los tramos carreteros
Veracruz-Cardel, Nogales-Esperanza y Orizaba-Puebla, donde la Policía Federal Preventiva (PFP) implementó acciones para evitar el tránsito de vehículos, que fueron desviados a otras vías de comunicación alternas. Después, fueron reabiertas.
Los habitantes de esas comunidades abandonaron sus hogares y pertenencias, y hasta en tanto no pase el peligro, no podrán regresar ante el cerco que han implementado elementos del Ejercito, corporaciones policiales y cuerpos de auxilio. Supuesto mensaje del EPR
En el caso de la fuga del gasoducto de 48 pulgadas de gas natural Cactus-San Fernando, registrada a la altura de La Antigua, se localizó en los alrededores un artefacto explosivo que no fue detonado, y aunque no fue confirmado oficialmente, trascendió que portaba un mensaje del EPR.
"Vivos se los llevaron; vivos los queremos", decía la leyenda inscrita en el artefacto explosivo, según reportes difundidos por diversos medios de comunicación electrónicos de la región.
De hecho, el propio Herrera Beltrán, en entrevistas que concedió esta mañana a medios electrónicos, dijo que los cuerpos de seguridad "han estado persiguiendo una camioneta negra en la sierra de Maltrata que había sido reportada por vecinos y seguridad bancaria en el área de las explosiones".
Por su parte, autoridades de Nogales y Maltrata reportaron que los actos "premeditados" en gasoductos de Pemex provocaron la evacuación y dispersión de unas 15 mil personas de esos municipios connurbados, y fueron trasladadas a albergues en Ciudad Mendoza.
El alcalde de Nogales, Marcelo Aguilar López, explicó que unas cuatro mil personas de ese municipio, sobre todo de La Balastrera, donde el 5 de junio de 2003 murieron varias personas tras la explosión de un ducto, provocada por el deslave de un cerro, abandonaron sus viviendas al escuchar los estallidos, alrededor de las 2 de la mañana.
Señaló que la explosión provocó el escurrimiento de hidrocarburos incendiados hacia el Río Blanco, el cual atraviesa los municipios de Nogales, Río Blanco, Ciudad Mendoza y Orizaba, aunque los residuos se apagaron al tocar las aguas, pero la contaminación podría ser grave.
En tanto, el alcalde de La Antigua, Daniel Sánchez, refirió que personal de Pemex que participa en labores en el sitio, le informó que se logró cerrar el gasoducto y la mayor parte del fluido se dispersó.
Sin embargo, se mantiene activo el Plan DN-III y la disposición de mantener evacuadas a casi ocho mil personas.
En Maltrata, uno de los sitios de las explosiones, fueron evacuadas alrededor de 21 mil personas ante los riesgos que existen, ya que, aun cuando el fuego fue controlado, el peligro persiste, y el área fue acordonada por elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI), la PFP y el Ejército.
El alcalde de Maltrata, Mario Rosas, dijo que, luego de reiteradas llamadas de auxilio, personal de Pemex le informó que ya se habían cerrado las válvulas desde Tierra Blanca hasta el poblado la Esperanza, en Puebla. Sin embargo, los ductos seguían incendiados y el olor a gas se extendió por todas las comunidades.
El alcalde de Ciudad Mendoza, Sergio Rodríguez, dijo que, aunque la explosión se registró a unos 12 kilómetros de ese municipio, “la población se espantó, pues todavía tienen presente la contingencia registrada el 6 de junio de 2003, donde varias familias fueron alcanzadas por el fuego".
Explicó que en éste municipio se pueden visualizar puntos de Río Chiquito por donde atraviesan ductos de Pemex, y dijo que, cuando ocurre una situación como esta, "la gente se asusta bastante". Agregó que, a pesar de que la paraestatal ha hecho compromisos con los municipios de la zona para hacer un estudio de reubicación, "no se ha hecho nada hasta ahora".
Por su parte, la superintendencia de Pemex en Veracruz informó, en un comunicado, que se realizan medidas extraordinarias para mantener en lo posible el abasto de gas licuado doméstico y gasolina en las zonas afectadas por las explosiones.
Indicó que, una vez que se extinga el fuego de los cuatro puntos, se realizarán las reparaciones para restablecer el flujo de gasolina y gas natural.
En tanto, esta mañana, Pemex dio a conocer los sitios afectados por "actos premeditados" en la válvula de seccionamiento del gasoducto de 48 pulgadas de gas natural Cactus-San Fernando, a la altura del municipio La Antigua, sin que se presentará un incendio. Sin embargo, dijo, fueron evacuados los pobladores y se dio parte a la PGR.
“El daño se registró en la válvula de diablos del gasoducto de 48 pulgadas, a la altura del Río Actopan, donde hubo un incendio. En trampa de diablos del gasoducto de 30 pulgas, LPG, ducto de 24 pulgadas y poliducto de 12, en la Balastrera, con incendio. En el cruce aéreo Algodonera, en el gasoducto de 30 pulgadas Minatitlán-México, con incendio”, explicó.
En un segundo comunicado, la paraestatal afirmó que personal de Pemex, Protección Civil y otros cuerpos de emergencia municipales, mantenían bajo control el fuego en los cuatro puntos en los que hubo incendios. Advirtió que es previsible que continúen varias horas más hasta que el producto remanente en las líneas se consuma en su totalidad.
Luego de las explosiones, los integrantes del gabinete de Seguridad Nacional, encabezado por Ramírez Acuña, sostuvieron una reunión privada, donde analizaron lo ocurrido esta madrugada en instalaciones de Pemex en Veracruz y tomar las medidas necesarias al respecto.
PROCESO
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